1. No elongar o relajar los músculos (lo suficiente).
El mejor momento para realizar estos ejercicios es inmediatamente
después de hacer ejercicios aeróbicos mientras
los músculos están con una temperatura mayor
a la habitual. Pueden realizarse después de la entrada
en calor y/o después de el desarrollo principal de
la actividad . Después de realizar una rutina de
musculación también es recomendable realizar
ejercicios de elongación para mantener el rango de
movimiento o para mejorarlo y así evitar lesiones.
Es mucho menos probable que se lesionen los músculos
flexibles.
2. Levantar demasiado peso.
La mejor manera de lesionarte es tratar de levantar mas
peso del que tus músculos estan acostumbrados y sobre
todo en los comienzos. El camino más efectivo y seguro
para incrementar la fuerza muscular es ir aumentando el
peso en forma gradual y progresiva y no realizar esfuerzos
máximos con ejercicios nunca antes practicados. Contar
con alguien que te asista es ideal porque te brinda apoyo
físico y psicológico
3. No entrar en calor antes de la actividad aeróbica.
Los músculos necesitan entre 8 y 15 minutos para
ajustarse a la nueva demanda de oxígeno y nutrientes.
Es recomendable siempre realizar en forma menos intensa
el ejercicio a realizar y seguido de esto realizar unos
minutos de elongación de los mismos músculos
para luego comenzar con el desarrollo de la sesión
de la actividad propiamente dicha. Esto provee una preparación
fisiológica al redistribuir el flujo sanguíneo
de la zona abdominal hacia los músculos a trabajar
4. No realizar una vuelta a la calma después de
cualquier tipo de entrenamiento.
Muchas personas terminan sus ejercicios y se dirigen directamente
a las duchas o a sus casas. Es importante disminuir la
intensidad de la actividad unos minutos para facilitar
el retorno venoso y mientras se pueden realizar unos ejercicios
de estiramiento livianos. Esto nos permitirá también
bajar las pulsaciones y continuar la actividad diaria
sin tanta exaltación si la actividad ha sido intensa.
Por otro lado evitará el golpe de frio tan común
en invierno por salir del gimnasio transpirado.
5. Ejercitarse a demasiada alta intensidad.
Este es el error comunmente cometido por el `deportista
de fin de semana`, que pretende realizar el ejercicio
programado para toda semana en un solo día. Para
controlar el peso corporal o quemar grasa es recomendable
sostener una intensidad moderada por más tiempo
y no ejercitarse a alta intensidad por un corto tiempo.
La esperanza de que realizar ejercicio intenso una vez
a la semana nos dará la solución a nuestro
estado físico siempre termina en agotamiento extremo
que persiste por unos dias o finalmente diluye nuestras
ganas de mejorar y abandonamos todo.
6. No tomar suficiente agua.
No hay que cansarse de decirlo. Si hacemos ejercicios;
tanto de resistencia cardiovascular como de fuerza es
muy fácil sufrir una leve deshidratación
si no reponemos lo que perdemos mientras hacemos ejercicio,
porque el cuerpo no tiene capacidad de almacenar líquido,
contrariamente a lo que sucede con la grasa. No necesitamos
tomar bebidas isotónicas si el ejercicio dura menos
de 90 minutos, es suficiente con tomar agua. Tanto en
invierno como en verano debemos tomar agua sin esperar
a sentir sed. El mito de que no se debe tomar agua mientras
se hace ejercicio ya pasó a la historia. Se debe
tomar pequeñas cantidades cada 15 a 20 minutos
dependiendo de la intensidad del ejercicio.
7. Sentarse en la bicicleta estacionaria a una altura
incorrecta.
El fín de pedalear es realizar ejercicios cardiovasculares
y también fortalecer los músculos del tren
inferior en su conjunto. Si no adquirimos una postura
adecuada a corto plazo se pueden generar las siguientes
situaciones: al no estar ejercitando todos los músculos
por igual se facilita el desequilibrio muscular en cuanto
a fortaleza y flexibilidad. La otra situación que
se puede dar es favorecer lumbalgias o situaciones poco
deseadas en la zona lumbar porque la pedaleada es pobre
en cuanto a la biomecánica
8. No ejercitar con la intensidad suficiente.
Querés resultados yá. ¿Estás
entrenando a la intensidad necesaria? Es verdad que no
hay que sobrepasar los límites posibles, pero necesitas
ejercitarte en forma adecuada para transpirar un poco
y aumentar tus latidos a una intensidad de entrenamiento
favorable, que te hacen sentir esa sensación de
satisfacción después de haber terminado
la rutina de entrenamiento.
9. Hacer uso del rebote, la inercia o el envión
para levantar pesas o barras.
Esto está relacionado con el punto 2, -levantar
demasiado peso-. La manera más efectiva de lograr
buenos resultados en el entrenamiento es controlar bien
el peso y no que el peso nos controle. Si necesitamos
de envión para ayudarnos a levantar determinado
peso, seguramente trabajarán músculos que
no queremos ejercitar y sobre todo, que además
no están listos para tanto peso, aumentando el
riesgo de lesión. Cuanto mayor es la duración
del traslado del peso en cada repetición mayor
es el esfuerzo por ende mejor es el trabajo. Siempre es
mejor que prevalezca la calidad del movimiento y no el
tonelaje o peso.
10. No contar con energía suficiente para entrenar
(hipoglucemia).
Este consejo es más bién para los que están
en la etapa de transición de una vida pasiva o
sedentaria a una vida más activa. No hay que tenerle
miedo a comer antes del ejercicio, porque sino después
del mismo la tendencia va a ser: `devorar lo que haya
en el camino.
Cualquier tipo de ejercicio: aeróbicos, de fuerza
o elongación demandan una cantidad de nutrientes
superior a estar sentado o trabajando en un automóvil,
o en una oficina. Si vamos a realizar actividad física
debemos ingerir de antemano un tentempié, una colación
o algo para poder rendir lo necesario en el gimnasio.
Si la sesión de actividad es larga, también
se pueden ingerir algunas calorías mientras se
está entrenando. Puede ser tanto algo sólido
(barra de granola, manzana, banana etc.) como algo líquido
(yogur bebible o bebidas isotónicas que contienen
energía rápidamente asimilable)
Puedes lograr todo lo que desees y todo de lo que tu
te creas merecedor.
Te saludo estés donde estés, te encuentres
como te encuentres.
Por tu bien-estar!
Teo Seifer